Con la firma de la «Declaración de la Casina Pio IV sobre acceso a la justicia climática», el Instituto de Investigaciones Jurídicas Fray Bartolomé de las Casas (IFBC), rama académica del Comité Panamericano de Juezas y Jueces por los Derechos Sociales y la Doctrina Franciscana (COPAJU), cerró el miércoles 7 de octubre en la Ciudad del Vaticano el encuentro «Jueces, litigancia climática y derechos humanos».
Resultado de dos jornadas de reflexión y diálogo, se trata de un contundente pronunciamiento en materia de litio ambiental, el cual fue acompañado por magistradas y magistrados latinoamericanos, caribeños y de Cortes Supremas, Constitucionales e Internacionales, así como por referentes del ámbito judicial y académico de todo el mundo.
Presentada por Antonio Herman Benjamin, ministro del Superior Tribunal de Justicia de Brasil y coordinador científico del encuentro, la declaración afirma, entre otros puntos, que «la amenaza existencial que representa la emergencia climática ya no puede ser tratada como una cuestión reservada a los ámbitos científico o político, sino que constituye un problema jurídico, vinculado a la realización efectiva de los derechos humanos».
También señala que «la función judicial en materia climática no supone sustituir a los poderes políticos en el diseño de la política pública», sino que «implica, más bien, asegurar que las decisiones, omisiones y actividades sometidas a revisión respeten los derechos comprometidos, las obligaciones jurídicas aplicables, las garantías del debido proceso y las exigencias propias del Estado de Derecho Ambiental».
En ese sentido, indica que «la mejor ciencia climática disponible y el estándar de debida diligencia reforzada orienta la tutela judicial efectiva».
La declaración y las encíclicas
Haciéndose eco de muchas de las intervenciones del encuentro, el cual tuvo lugar el 6 y 7 de octubre en Casina Pio IV, sede de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales (ambas jornadas pueden volver a verse en los links al final de esta nota), la declaración destaca «la armonía y continuidad» presente en la Doctrina Social de la Iglesia.
«La secuencia del ver (Laudato si’), juzgar (Fratelli tutti) y actuar (Magnifica humanitas) puede ser considerada una herramienta para el trabajo en materia de litigio climático», plantea el docimento. Y agrega: «Mientras Laudato si’ nos propone leer la crisis ambiental como producto de una crisis social, en Fratelli tutti se hace foco en la necesidad de encontrar en la amistad social institucionalizada una vía de abordaje a los problemas sociales. Finalmente, Magnifica humanitas, la encíclica del hacer, nos enfrenta a una elección decisiva: la reconstrucción de la humanidad requiere que cada cual asuma un tramo de responsabilidad respecto de cuestiones urgentes».
La «Declaración de la Casina Pio IV sobre acceso a la justicia climática» reúne cuatro puntos que establecen una hoja de ruta a partir de los acuerdos alcanzados en las dos jornadas de trabajo en la Santa Sede:
1 – Destacar los aportes de conocimiento y experiencias de las diferentes jurisdicciones.
2 – Dar continuidad al diálogo judicial interamericano e internacional iniciado en la Casina Pío IV como espacio de formación e intercambio de experiencias sobre el abordaje jurisdiccional frente a la emergencia climática.
3 – Promover la discusión y mejora del documento de trabajo “Lineamientos y estándares de la Corte IDH en materia de litigio climático. Adjudicación climática y herramientas judiciales” presentado en el encuentro.
4 – Impulsar programas de formación judicial, protocolos de actuación y mecanismos de cooperación técnica que faciliten la aplicación de los principios y estándares de la OC-32/25.
Las sesiones de la jornada de cierre
Antes de la firma del acuerdo, hubo dos sesiones finales. En la primera, presentada por Lucas Ciarniello Ibáñez, director Ejecutivo del IFBC, intervinieron Mattias Guyomar, presidente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos; Iván Mauricio Lenis Gómez, presidente de la Corte Suprema de Justicia de Colombia; César Manuel Diesel Junghanns, ministro de la Corte Suprema de Justicia, de Paraguay; Orlando Aguirre Gómez, presidente de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica; Raúl Ángel Vidable, presidente de la Fundación Ambiente y Desarrollo (FUNDAYD); el magistrado Javier Gandini, coordinador de COPAJU Uruguay; João Cura Mariano, presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Portugal; y Verónica Gómez, jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (vía Zoom).
La última sesión fue coordinada por Gustavo Daniel Moreno, secretario de la Junta Directiva de COPAJU y presidente de la Asociación Argentina de Magistrados, Funcionarios y Profesionales de la Justicia de Niñez, Adolescencia y Familia (AJUNAF).
En ella tomaron la palabra Juan Miguel Picolotti, director ejecutivo del Centro de Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA); Gabriela Lenz de Lacerda, jueza auxiliar del Consejo Nacional de Justicia de Brasil y presidenta de COPAJU Brasil; la profesora Carmen Gonzalez, de la Facultad de Derecho de la Universidad Loyola de Chicago; la exmagistrada Rebeca Xicohténcatl Corona, presidenta de COPAJU México; el magistrado Delio Vera Navarro; presidente de COPAJU Paraguay; Tamila Ebrahimi Ipema, jueza retirada del Tribunal Superior de San Diego, Estados Unidos; Horacio Corti, vicepresidente del Consejo de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina; y Ana Inés Algorta Latorre, jueza federal de Brasil, vicepresidenta de la Junta Directiva COPAJU y directora general del IFBC Brasilia.
El presidente de COPAJU, el juez Roberto Andrés Gallardo, tuvo a su cargo las palabras de clausura del encuentro, donde volvió a recordar el papel central del magisterio social del Papa Francisco y, en especial, su mensaje hacia los jueces, en un llamado a ejercer sus responsabilidades en la defensa de la justicia social y la dignidad humana.
Link a la «Declaración de la Casina Pio IV sobre acceso a la justicia climática».








