A 50 años del golpe en la Argentina, el Instituto de Investigaciones Jurídicas Fray Bartolomé de las Casas (IFBC) y la Fundación para el Desarrollo Humano Integral (FDHI) realizaron el viernes 17 de abril el encuentro “Terrorismo de Estado contra los latinoamericanos”.
La actividad reunió en la sede del IFBC en la Ciudad de Buenos Aires a analistas, organismos de derechos humanos, comunidades de migrantes y representaciones diplomáticas, con el fin de reconstruir de manera colectiva el espesor regional e internacional de la última dictadura cívico-militar.
Como señaló en sus palabras de apertura el director ejecutivo del IFBC, Lucas Ciarniello Ibáñez, este enfoque “no solo amplia la comprensión de lo que pasó, sino que también recupera la dimensión latinoamericana de la memoria, la verdad y la justicia”, a partir de entender a “la identidad migrante no como un dato accesorio de aquella violencia sino como una marca específica de vulnerabilidad que atravesó a muchas víctimas”.
En sus intervenciones y testimonios, las expositoras dieron cuenta de que la represión desplegada en el territorio argentino a partir del 24 de marzo de 1976 formó parte de una trama continental articulada bajo la Doctrina de Seguridad Nacional y ejecutada mediante la coordinación del Plan Condor.
Ana Oberlin, auxiliar fiscal de la Unidad Fiscal Federal de La Plata, del Ministerio Público Fiscal de la Argentina, remarcó que “parte de los perpetradores del terrorismo de Estado pertenecían a fuerzas represivas de países limítrofes”, además de subrayar la condición obrera de muchos de los migrantes detenidos-desaparecidos.
A través de reconstruir una serie de casos, Raisha Correa, abogada e investigadora peruana, se refirió a que “hubo una migración peruana muy politizada, que arribó a la Argentina y que encontró allí su espacio de militancia”.
Como integrante de la Comisión Antero Daniel Esquivel, ciudadano paraguayo secuestrado por un grupo de tareas en Argentina en 1977 y cuyos restos fueron identificados en febrero de 2025, Jahnavi Blazquez indicó que “la Comisión lleva una cuenta de más de 200 paraguayos detenidos-desaparecidos por la dictadura cívico-militar”.
En su intervención, Sol Inés Zunin, militante del Partido para la Victoria del Pueblo (PVP), parte del Frente Amplio Uruguayo, reivindicó la continuidad de las luchas a ambos lados del Río de La Plata: “Esa batalla por la que todas estas compañeras y compañeros dieron la vida, hoy la estamos librando también”, sostuvo.
La abogada colombiana Paola Gallo, integrante del Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad de los Pueblos (Mopassol), advirtió que “el fascismo ha construido con la migración una gran herramienta para avanzar en un proyecto de segregación y apartheid”.
El evento fue coordinado por Raúl Palencia, miembro de la FDHI y oriundo de El Salvador, quien destacó el valor de un encuentro de este tipo y señaló su inserción histórica, recordando que así como en aquel momento los aparatos represivos de la región se organizaron bajo el paraguas del Plan Condor, “también hubo una coordinación latinoamericana de solidaridad entre los movimientos que lucharon contra las dictaduras”.





